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Preguntas frecuentes sobre monos de moto de dos piezas
Un mono de dos piezas está pensado para quien quiere un nivel alto de protección y tacto deportivo, pero sin renunciar a la practicidad. La gran ventaja es simple, puedes separar chaqueta y pantalón, lo que cambia por completo la experiencia fuera de la moto. Para ir a rodadas, cursos o rutas de montaña, esto se agradece muchísimo, porque puedes parar, quitarte la chaqueta, moverte con más comodidad y no ir “enjaulado” todo el día como pasa con un mono integral.
En conducción, un dos piezas bien diseñado sigue ofreciendo un ajuste racing y una sensación sólida. La clave está en la cremallera de unión y en el patrón, porque cuando ambos elementos conectan bien, el conjunto se comporta de forma bastante parecida a un mono de una pieza en postura de moto. En circuitos españoles donde el calor aprieta y haces paradas frecuentes, esta versatilidad marca diferencia, sobre todo si alternas tandas con descanso largo o si viajas al circuito.
Aun así, hay que ser realista. Un mono de una pieza tiene una continuidad estructural superior en una caída larga, porque no existe unión que pueda tensionar. En un dos piezas, la cremallera y el encaje entre chaqueta y pantalón juegan un papel crucial. Si el conjunto queda corto de espalda, si la cintura no asienta o si no está bien unido, pierdes parte de la ventaja de un traje “tipo mono”.
Si quieres un equipo deportivo que te sirva para carretera y para entrar a pista de vez en cuando, un mono de dos piezas tiene muchísimo sentido. Para completar el conjunto, revisa también guantes de circuito y botas racing, porque el objetivo es tener un kit coherente en ergonomía y seguridad, no solo una prenda suelta.
Un mono de dos piezas sirve para circuito, y de hecho mucha gente entra a tandas con dos piezas durante años sin problema, sobre todo si el conjunto es deportivo, ajusta bien y está pensado para postura racing. La diferencia está en el nivel de exigencia. Para tandas ocasionales, cursos de pilotaje o un uso mixto carretera y circuito, un dos piezas es una opción lógica porque ofrece protección alta y un extra de practicidad.
En pista, el punto crítico es que chaqueta y pantalón queden unidos de forma segura con una cremallera completa, no con un enganche parcial. Esa unión debe evitar que la chaqueta se suba en una caída o que la zona lumbar quede expuesta si te mueves mucho. En conducción deportiva, además, necesitas un patrón que permita colgarte y moverte sobre el depósito sin que el conjunto tire de hombros o te limite piernas. Cuando esto está bien resuelto, el dos piezas funciona sorprendentemente bien.
Donde suele aparecer la diferencia es cuando subes el ritmo y empiezas a rodar de forma más seria. A mayor velocidad, más fuerza en el cuerpo, más movimientos agresivos y más calor acumulado. En ese escenario, el mono de una pieza sigue siendo el estándar por continuidad y por cómo reparte tensiones. Aun así, un dos piezas de gama alta sigue siendo totalmente válido para muchos perfiles de usuario.
Si tu idea es ir a circuito con cierta regularidad, lo sensato es elegir el mono de dos piezas pensando ya en pista. Y para rodar con seguridad y comodidad, conviene sumar sotomonos técnicos y un sistema de airbag compatible si el modelo lo permite.
Lo primero es comprobar el tipo de cremallera de unión. En monos de dos piezas orientados a uso deportivo, lo ideal es una cremallera perimetral completa, porque mantiene el conjunto cerrado y estable alrededor de la cintura. Si solo tienes unión parcial, es más fácil que la chaqueta suba en movimiento o que se abra una zona en una caída, sobre todo si el conjunto no ajusta perfecto. En pista y en carretera rápida, esta diferencia importa más de lo que parece.
Después, revisa el encaje en postura de conducción. Ponte el conjunto, cierra la cremallera y simula postura racing, flexiona brazos, inclina tronco, mueve caderas como si colgaras el cuerpo. Si notas que la chaqueta tira hacia arriba, que la zona lumbar se queda tensa o que el pantalón se baja al moverte, el patrón no está trabajando bien contigo. Un mono de dos piezas correcto debe sentirse “conectado”, como una sola prenda cuando vas encima de la moto.
También importa el ajuste de protecciones. Con el conjunto unido, las protecciones de hombros, codos, caderas y rodillas deben quedar centradas y estables. Si al moverte se desplazan, el conjunto está grande o el corte no te encaja. Y en modelos preparados para airbag, hay que sumar compatibilidad real, porque no vale cualquier chaqueta con cualquier sistema.
Si tienes dudas, apóyate en accesorios que mejoran la experiencia, como sotomono para facilitar el ajuste y kit de limpieza para cuero para mantener el material flexible. También puedes revisar el sotomono como base para que todo asiente mejor.
La talla en un mono de dos piezas se decide igual que en uno de una pieza, pensando en postura de conducción y en cómo se comporta el conjunto cuando va unido. De pie, debe quedar ajustado y algo “armado”, pero no debe cortarte respiración ni bloquearte brazos. Al inclinarte, el conjunto debe asentarse, liberar tensión en espalda y permitir movimiento natural en hombros y caderas. Si de pie ya vas demasiado cómodo, lo normal es que sobre tela y que el traje se mueva en marcha.
En chaqueta, presta atención a hombros y codos. Las protecciones deben quedar centradas cuando flexionas brazos. En pantalón, rodillas y caderas deben quedar donde toca cuando doblas piernas. Si las rodilleras quedan bajas o altas, en pista lo notarás rápido al moverte sobre la moto. Un ajuste correcto se nota porque el conjunto acompaña sin que tengas que recolocarte nada en marcha.
Otro detalle clave es la longitud del torso. En un dos piezas, si la chaqueta es corta o el pantalón queda bajo, la cremallera sufre tensión y el conjunto se vuelve incómodo. En tallas especiales, muchas marcas ajustan precisamente esto, para que el encaje sea más natural en diferentes alturas y proporciones. Por eso conviene tomarse en serio el tallaje y no comprar “a ojo”.
Para acertar mejor, usa siempre sotomono, porque cambia el ajuste final y reduce fricción. Y si vas a rodar en circuito, completa el conjunto con espalderas y guantes de circuito, porque el mono no es un sistema completo sin esas piezas.
Sí, tiene sentido si tu uso es deportivo y quieres subir un escalón en seguridad sin renunciar a la practicidad del dos piezas. La compatibilidad con airbag permite sumar protección activa en zonas críticas, y eso es especialmente interesante en circuito o en carretera rápida, donde el primer impacto suele ser el que más daño causa. En un mono de dos piezas, además, puedes gestionar mejor los descansos y el día completo, lo que hace que el airbag no te resulte un engorro y lo uses de forma constante.
El punto clave es la compatibilidad real. No todo mono admite cualquier sistema, y no todos los airbags funcionan igual. Hay sistemas internos, otros externos y otros que exigen espacio específico en espalda, pecho o hombros. Por eso conviene elegir el mono pensando ya en el sistema de airbag que vas a usar, no al revés. Un airbag mal integrado puede limitar movilidad, generar presión en cuello o quedar demasiado justo, y ahí pierdes confort y rendimiento.
También hay que pensar en el resto de equipación. Un airbag no sustituye una espaldera si el sistema lo requiere, y no sustituye guantes, botas ni casco adecuados. Es un extra que mejora el conjunto, pero necesita que todo lo demás esté bien elegido. En España, donde muchas rodadas se hacen en primavera y verano con calor, un sotomono técnico y buena ventilación del traje ayudan a que todo sea sostenible durante el día.
Si vas a montar un equipo completo para pista, revisa un sistema airbag y elige un sotomono adecuado para que el conjunto sea cómodo y fácil de gestionar. Y si además quieres proteger el cuero y alargar vida del traje, añade un kit de limpieza para cuero, porque en equipación racing el mantenimiento importa tanto como la compra.