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Preguntas frecuentes sobre monos de moto de una pieza
Un mono de una pieza está diseñado con un objetivo muy claro, ofrecer el mayor nivel de protección posible cuando la conducción es deportiva y exigente. Al ser una sola estructura, elimina por completo la unión entre chaqueta y pantalón, que es uno de los puntos más débiles en una caída. En circuito o conducción rápida, esto reduce el riesgo de aperturas, desplazamientos del traje o zonas del cuerpo expuestas durante un arrastre prolongado sobre el asfalto.
En uso real, el ajuste marca una diferencia notable. El mono integral mantiene las protecciones perfectamente alineadas con hombros, codos, caderas y rodillas incluso cuando el piloto se mueve mucho sobre la moto. En curvas, frenadas fuertes y cambios rápidos de dirección, el traje acompaña el cuerpo sin crear bolsas de aire ni tensiones mal repartidas. En circuitos españoles, donde el calor y el desgaste físico se notan tanda tras tanda, este ajuste estable ayuda a mantener una postura más precisa y reduce la fatiga.
Frente a esto, el conjunto de dos piezas ofrece más comodidad fuera de la moto, pero sacrifica continuidad estructural. Para carretera deportiva puede ser suficiente, pero cuando se rueda con regularidad en circuito, la diferencia de comportamiento en caso de caída es clara. Por eso la mayoría de pilotos que empiezan a entrar de forma habitual a pista terminan dando el salto al mono integral.
Si el circuito forma parte de tu rutina o estás pensando en rodadas frecuentes, lo coherente es apostar directamente por monos de una pieza y acompañarlos de equipación de circuito que esté pensada para el mismo nivel de exigencia.
Los monos de una pieza con airbag están pensados para conducción deportiva de alto nivel, especialmente en circuito y en carretera rápida, donde las velocidades y la energía en una caída son mayores. Sistemas como D-Air o Tech-Air actúan de forma activa, detectando una caída y desplegando protección adicional en zonas críticas como hombros, clavículas, pecho y espalda, justo en los primeros milisegundos del impacto.
En circuito, el airbag aporta una ventaja clara en caídas a velocidad media o alta, tanto en lowside como en highsides. No sustituye al cuero ni a las protecciones tradicionales, pero añade una capa extra que absorbe parte de la energía inicial, que suele ser la más peligrosa. Por eso cada vez más pilotos amateurs y eventos de tandas valoran positivamente, o directamente recomiendan, el uso de monos con airbag integrado.
Otro punto clave es el diseño del traje. Los monos preparados para airbag están concebidos para trabajar con ese sistema, respetando holguras controladas y tallas reales. No se trata de comprar una talla más grande, sino de elegir un modelo compatible y bien ajustado. Mezclar monos no preparados con airbags externos suele generar problemas de ajuste y funcionamiento.
Si estás valorando un mono con airbag, es importante completar el conjunto con chalecos airbag compatibles y sotomonos técnicos adecuados, porque todo el sistema debe trabajar de forma conjunta para ofrecer seguridad y confort real en pista.
La homologación AAA es el nivel más alto de certificación dentro de la normativa europea EN 17092 para equipación de moto. En un mono de una pieza, esta homologación indica que el traje ha superado pruebas muy exigentes de resistencia a la abrasión, al desgarro y a la rotura de costuras, pensadas específicamente para conducción deportiva y situaciones de alta energía.
En circuito, donde el asfalto es más abrasivo y las velocidades son constantes, esta certificación cobra todavía más sentido. Un mono AAA está diseñado para deslizar durante más tiempo sin romperse, protegiendo la piel y manteniendo las protecciones internas en su sitio durante el arrastre. Esto reduce de forma directa el riesgo de lesiones graves en caídas largas.
No todos los monos alcanzan este nivel. Muchos modelos se quedan en AA, suficiente para carretera deportiva, pero el salto a AAA implica mejores pieles, refuerzos en zonas críticas y costuras de mayor calidad. Esto también explica por qué estos monos suelen tener un precio más elevado y un peso algo superior, porque priorizan seguridad frente a ligereza.
Si tu uso es claramente de circuito o conducción muy deportiva, la homologación AAA debería ser un criterio prioritario. Y para completar ese nivel de protección, conviene revisar también protecciones de espalda y monos orientados a pista como monos de circuito.
Elegir la talla correcta en un mono integral es uno de los puntos más delicados y más importantes. Un mono debe quedar muy ajustado cuando estás de pie, incluso algo incómodo, porque está diseñado para trabajar sobre la moto. Al adoptar postura racing, el traje debe asentarse, liberar tensión en espalda y permitir moverte con fluidez sin que aparezcan tirones excesivos.
La referencia principal siempre es la postura de conducción. Con el mono puesto, debes poder colgarte, flexionar rodillas, cerrar puños y mover hombros con naturalidad. Las protecciones tienen que quedar perfectamente centradas en hombros, codos y rodillas. Si se desplazan o quedan bajas, la talla no es correcta y la protección pierde eficacia.
También hay que tener en cuenta la morfología. La longitud de piernas, brazos y torso influye mucho. Por eso muchas marcas ofrecen tallas especiales o versiones específicas para mujer, que ajustan mejor cadera y pecho. Forzar una talla incorrecta termina en molestias, fatiga y peor control en pista, especialmente en tandas largas.
Antes de decidir, es importante considerar el uso de sotomonos técnicos, ya que se utilizan siempre bajo el mono y afectan al ajuste final. Si dudas entre dos tallas, la regla general es priorizar la que quede más ceñida en postura de conducción. Puedes ver opciones en monos de moto.
Un mono de una pieza rinde mejor cuando se utiliza con los accesorios adecuados. El primero es el sotomono, que facilita ponerse y quitarse el traje, mejora la gestión del sudor y reduce rozaduras en sesiones largas. En verano, un sotomono ligero y transpirable marca una diferencia clara en confort, sobre todo en circuitos con altas temperaturas.
Las deslizaderas de rodilla son otro elemento clave. En conducción deportiva se desgastan con rapidez y conviene revisarlas con frecuencia. Unas deslizaderas muy gastadas alteran el apoyo en curva y pueden generar sensaciones extrañas al tocar rodilla. Llevar recambio es algo habitual entre quienes ruedan con frecuencia.
El mantenimiento del cuero es igual de importante. Un mono es una inversión alta y el cuero necesita limpieza e hidratación regular para conservar flexibilidad y resistencia. Usar productos específicos evita que el material se endurezca, se agriete o pierda propiedades con el paso del tiempo y el uso intensivo.
Para cerrar un conjunto coherente, conviene revisar también guantes de circuito y botas racing, porque el mono funciona como parte de un sistema completo de protección y control, no como una prenda aislada.