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Preguntas frecuentes sobre cascos Momo Design
Los cascos Momo Design encajan bien en ciudad porque responden a un patrón de uso común en España. Mucha gente usa la moto o el scooter para ir a trabajar, moverse entre barrios, aparcar rápido y evitar atascos. En ese contexto, un casco jet ligero y fácil de poner y quitar tiene ventaja. No solo por comodidad, también porque se adapta mejor a rutinas con muchas paradas, arranques y trayectos cortos donde un casco más cerrado puede sentirse más pesado o caluroso.
El clima también influye. En gran parte de España, el calor marca decisiones de equipamiento desde primavera hasta bien entrado el otoño. Un casco jet ofrece más ventilación y una sensación de aire directa, algo que se agradece en ciudad cuando vas despacio y el motor y el asfalto suman temperatura. Esa ventilación, bien gestionada, ayuda a que el casco sea más llevadero en el día a día, sobre todo si lo usas varias veces al día.
En ciudad también importa el campo de visión. Cruces, rotondas, peatones, coches que cambian de carril sin avisar, y motos que aparecen por ángulos muertos. Un casco jet suele dar una visión periférica amplia y una sensación de control mayor en maniobras urbanas. A esto se suma el diseño, que encaja con scooters, motos naked y motos de estilo clásico, muy presentes en calles españolas.
Si tu prioridad es moverte por ciudad con comodidad y un estilo reconocible, un casco jet tiene sentido. Para afinar tu elección dentro de esa categoría, conviene comparar modelos y acabados desde cascos jet.
La diferencia principal entre FGTR Classic y FGTR EVO suele estar en el enfoque estético y en detalles de construcción pensados para sensaciones distintas. El FGTR Classic juega más con una línea retro, acabados cuidados y combinaciones de colores con personalidad. Es una elección típica para quien busca un casco urbano con presencia y lo combina con moto clásica, scooter de estilo o naked con estética vintage. En España es un tipo de casco que se ve mucho por la mezcla entre uso urbano y gusto por el diseño.
El FGTR EVO mantiene la esencia de casco jet, pero con una lectura algo más moderna. Se nota en combinaciones de colores, acabados mate y líneas más actuales. Suele atraer a quien quiere Momo Design, pero con un look más contemporáneo y fácil de encajar con motos actuales o scooters de diario. En uso real, la diferencia se traduce en preferencias personales más que en un salto radical de comportamiento.
En ambos casos, la homologación ECE 22.06 es un punto clave para el comprador, porque indica que el casco cumple normativa europea actual para carretera. Eso importa en España porque evita dudas y te sitúa en un estándar vigente. También es relevante si comparas con cascos antiguos que aún circulan, donde la normativa puede ser anterior y el usuario no tiene claro qué está comprando.
Si estás dudando entre ambos, piensa en tu uso y tu estilo. Si quieres estética más clásica, el Classic suele encajar. Si buscas un acabado más moderno, el EVO suele ser más fácil de combinar. Para verlo claro, lo mejor es revisar la marca completa dentro de Momo Design y comparar colores y versiones.
Un casco Momo Design puede usarse en carretera, pero hay que entender bien el tipo de casco. Al ser un casco jet, su punto fuerte es la ciudad y los trayectos a ritmo medio, donde prima la ventilación y la comodidad. En carretera secundaria, a velocidades sostenidas pero no altas, suele ser una opción cómoda si el ajuste es correcto y si la visera protege bien del aire frontal. Para rutas cortas, escapadas y desplazamientos comarcales, mucha gente lo usa sin problemas.
En autovía la experiencia cambia. A partir de cierta velocidad, el casco jet deja más exposición al viento, aumenta el ruido y exige más trabajo del cuello, especialmente en días con rachas laterales o al adelantar camiones. No es solo una cuestión de ruido, también es fatiga. Tras 40 o 60 minutos, hay usuarios que notan tensión cervical, ojos más secos y sensación de cansancio acumulado. En España, donde muchos desplazamientos incluyen circunvalaciones y autovías de acceso, esta diferencia se nota rápido.
También entra en juego la estación del año. En invierno o con lluvia, un casco jet protege menos del frío y de la suciedad que levanta el tráfico. La visera ayuda, pero no sella igual que una pantalla de un casco integral. Si conduces con frecuencia en condiciones frías, esa falta de sellado se traduce en incomodidad y en más necesidad de “ir tapado” con bragas, sotocascos o gafas, según el caso.
Si haces autovía de forma habitual o rutas largas, suele tener más sentido un casco integral para ese tipo de uso, y dejar el casco jet para ciudad. Muchos motoristas en España hacen ese combo porque cubre todo el año sin renunciar a comodidad diaria.
Para comparar: cascos integrales y cascos jet.
La talla en un casco jet importa más de lo que parece, porque el casco no tiene mentonera que “abrace” y estabilice como en un integral. El casco debe quedar firme en la cabeza desde el primer momento. Debe apoyar de forma uniforme en coronilla, laterales y nuca, sin puntos de dolor. Si al girar la cabeza notas que el casco se desplaza o gira con facilidad, no es un ajuste correcto para uso diario en ciudad, y menos si haces algo de vía rápida.
Hay una prueba sencilla. Ponte el casco, abróchalo y sujeta la parte frontal con la mano, intenta moverlo a los lados y hacia arriba. Un pequeño movimiento entra dentro de lo normal, pero si se separa de la frente o notas que “baila” con facilidad, la talla es grande o el interior no está haciendo su trabajo. En ciudad esa holgura se traduce en ruido, vibración y sensación de inseguridad en rotondas o al mirar por encima del hombro.
En Momo Design, el interior y las almohadillas de mejillas ayudan a ajustar el casco a la forma de tu cara. Esto es importante para usuarios en España que llevan gafas de vista o gafas de sol, porque un interior pensado para gafas evita presiones en las patillas y mejora el confort diario. Con el uso, el interior cede por sudor, calor y limpieza, así que un casco que está “justito” sin dolor suele acabar quedando perfecto tras un periodo de uso razonable.
Si tu casco ya no ajusta como antes, muchas veces no necesitas cambiar de talla ni de casco. Necesitas renovar el interior o piezas concretas. Ahí es donde accesorios y recambios te permite recuperar ajuste y confort sin gastar de más y sin cambiar el casco completo.
Para ver la gama completa: Momo Design.
Un casco urbano se desgasta rápido porque se usa mucho. En ciudad lo pones y lo quitas varias veces, lo apoyas en el asiento, entra y sale del baúl, y recibe polvo, contaminación e insectos. El primer hábito que alarga vida útil es ventilarlo siempre después de usarlo. Si lo guardas húmedo o con sudor dentro de una funda cerrada, el interior se degrada antes, aparece olor y la espuma pierde forma. En España, con calor buena parte del año, esto pasa más rápido de lo que muchos creen.
El segundo hábito es limpiar interiores correctamente. Si el interior es desmontable, lo ideal es lavarlo a mano con agua templada y jabón neutro, sin detergentes agresivos. El secado debe ser al aire y a la sombra. El calor directo de secador o radiador endurece la espuma y cambia el ajuste, y eso se nota en cascos jet porque la estabilidad depende mucho del interior. Si el casco te queda más suelto tras un mal secado, el ruido sube y el confort baja.
La visera y la pantalla también requieren cuidado constante. En uso urbano, la pantalla se ensucia rápido y es fácil rayarla si limpias en seco o con papel. Lo mejor es ablandar la suciedad con agua tibia y limpiar con microfibra. Una pantalla rayada empeora visibilidad, sobre todo de noche con farolas y lluvia, porque aparecen reflejos y pérdida de contraste. En ciudad, donde frenas y arrancas cerca de coches, esa pérdida de visión es un problema real.
Si la pantalla ya está marcada o el mecanismo tiene holgura, lo más eficaz suele ser cambiar la pieza, no convivir con el problema. Para eso, lo habitual es revisar pantallas para casco y, si faltan tapas o piezas del sistema, completar desde accesorios y recambios. Para transporte diario, una funda portacascos ayuda, pero no guardes el casco mojado dentro.
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