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Preguntas frecuentes sobre accesorios y recambios para cascos
Los accesorios y recambios para cascos existen para mantener el casco en su mejor estado sin tener que cambiarlo completo cuando se desgasta una pieza concreta. En el uso diario, lo que antes se deteriora no suele ser la calota, sino los elementos que más sufren fricción, sudor, vibración y manipulación, como carrilleras, interiores, ventilaciones, spoilers, tornillería, viseras y componentes de pantalla. Sustituir estas piezas a tiempo mantiene el ajuste, mejora la comodidad y ayuda a conservar el rendimiento original del casco durante más años, algo que se nota en rutas largas y en cascos de uso intensivo.
El ajuste es un punto clave en seguridad. Si el interior se aplana con el tiempo o las carrilleras pierden firmeza, el casco empieza a moverse más, aumenta el ruido y baja la estabilidad a velocidad constante. En carretera o en ciudad, ese movimiento genera fatiga y distracciones. En caso de impacto, un casco con holgura no trabaja igual. Por eso, en lugar de “aguantarlo” hasta que sea insoportable, lo lógico es revisar el interior y sustituir piezas cuando el casco deja de ajustar como al principio.
También hay accesorios que no solo mantienen, sino que mejoran la experiencia de conducción. Una bolsa portacascos protege el casco en desplazamientos, evita golpes tontos y alarga la vida estética y funcional. Spoilers y ventilaciones de recambio permiten recuperar el comportamiento aerodinámico y la ventilación original cuando una pieza se rompe o se pierde, algo común en el uso real. Incluso accesorios pequeños como tetones para Pinlock o tear-off influyen en visibilidad y seguridad, sobre todo si conduces en condiciones cambiantes.
Si lo que necesitas es mejorar visión o renovar un visor, el primer paso suele ser revisar pantallas para casco y comprobar compatibilidad con tu modelo. Y si buscas mantener el ajuste como el primer día, lo normal es empezar por carrilleras y acolchados.
Los recambios que más se cambian suelen ser los interiores, carrilleras, chichoneras, ventilaciones, piezas de pantalla y componentes externos que reciben golpes o desgaste por uso. La razón es simple. Son las zonas que más contacto tienen con tu cuerpo o con el aire, y por tanto sufren más. En España, donde muchos motoristas alternan calor, humedad y trayectos urbanos, el interior se desgasta rápido por sudor y limpieza frecuente. Cuando el acolchado pierde volumen, el casco deja de sentirse “firme” y empieza a moverse, sobre todo al girar la cabeza o con viento lateral.
Hay señales claras de que toca cambiar recambio. Si notas que el casco ha dejado de ajustar igual, si aparece presión rara porque el interior se deformó, si el casco se mueve al abrir la boca o si el ruido del viento sube sin motivo, casi siempre hay desgaste interno. También es habitual que el casco “huela” incluso tras limpieza, porque el material ya no recupera. En ese punto, cambiar carrilleras o acolchados devuelve sensación de casco nuevo y suele ser más rentable que sustituir todo el casco, especialmente en gamas altas.
En elementos externos, la señal suele ser funcional. Si una ventilación se rompe, entra aire donde no debe o deja de entrar donde sí, y eso afecta temperatura y confort. Si un spoiler se suelta, el casco puede vibrar más o volverse inestable a cierta velocidad. Si un visor o una visera presentan holguras, el ruido sube y la protección frente al aire baja. Estos detalles parecen pequeños, pero en rutas largas se convierten en fatiga, y en conducción urbana se traducen en molestias diarias.
Cuando el problema está en visibilidad, lo mejor es revisar directamente las pantallas para casco y, si conduces con casco jet, revisar también viseras específicas de cascos jet para mantener protección solar y confort sin improvisar.
La compatibilidad es el punto que más fallos genera cuando alguien compra recambios para casco. Aunque dos cascos sean de la misma marca, no siempre comparten el mismo sistema de anclaje, la misma pantalla, el mismo interior o las mismas piezas de ventilación. Por eso, lo primero es identificar el modelo exacto, la versión y, cuando aplica, la talla y el año aproximado, porque algunas marcas cambian fijaciones entre generaciones. Esto se ve mucho en gamas deportivas y touring, donde un simple cambio de versión altera pantalla, tetones o piezas internas.
En recambios de ajuste como carrilleras, no basta con elegir marca y modelo. También importa el grosor, porque muchas marcas ofrecen varias opciones para afinar ajuste. Si tu casco te aprieta en mejillas, puedes bajar grosor. Si se mueve demasiado, subes grosor. Ese ajuste fino convierte un casco correcto en un casco perfecto, y mejora seguridad y comodidad en el día a día. En interiores, el objetivo es mantener el casco estable sin puntos de dolor, porque un casco que molesta termina mal colocado o con la correa floja.
En accesorios de visión, el error típico es comprar una pantalla “parecida” y luego descubrir que no encaja o que el Pinlock no coincide. Si conduces en condiciones variables, una pantalla compatible con Pinlock o fotocromática puede mejorar la experiencia en días de humedad y cambios de luz, pero solo si es la referencia correcta. Por eso conviene ir directo a la categoría de pantallas para casco y filtrar por marca y modelo real, en lugar de buscar por color.
Si quieres moverte por marcas y encontrar recambio sin perderte, también ayuda revisar las categorías por marca como Shoei o HJC, porque ahí suele ser más sencillo encontrar compatibilidad por familias de producto.
Hay accesorios que no se compran por capricho, se compran porque resuelven problemas reales del día a día. Una bolsa portacascos o una funda portacascos protege el casco cuando lo transportas, lo guardas o lo llevas en el coche, evitando arañazos y golpes que acaban afectando pantalla, pintura y piezas externas. Esto es especialmente útil si tienes un casco de gama alta, o si alternas entre varios cascos según clima o tipo de ruta.
Otros accesorios mejoran comodidad durante la conducción. Ventilaciones de recambio te permiten recuperar el flujo de aire original cuando se rompe una entrada o una salida, algo común en cascos usados todo el año. Spoilers ayudan a mantener estabilidad y reducir vibraciones en cascos deportivos, y si se dañan, el casco puede comportarse diferente a cierta velocidad. Pequeños componentes como tetones de Pinlock o piezas para tear-off tienen un impacto directo en visibilidad cuando conduces con humedad, lluvia ligera o cambios bruscos de temperatura.
En off-road y motocross, accesorios como roll-off, tear-off y estuches para gafas marcan una diferencia real, porque protegen tu visión en condiciones de polvo y barro sin obligarte a parar cada poco. En carretera, la prioridad suele ser visión clara y confort térmico, por lo que mantener pantalla y ventilación en perfecto estado tiene más impacto del que parece.
Si tu uso es mixto y alternas cascos, puede tener sentido combinar el mantenimiento del casco con equipación que soporte el mismo tipo de ruta, por ejemplo guantes touring o chaquetas de invierno, para que el confort sea estable durante el año.
Alargar la vida útil del casco empieza por una idea simple. Mantenerlo limpio, seco y bien guardado, y cambiar piezas antes de que el desgaste afecte a ajuste o visibilidad. Limpiar interiores desmontables con frecuencia evita que el acolchado se endurezca, ayuda a conservar forma y mejora higiene. Si el casco se usa a diario, este punto es clave, porque el sudor y la humedad aceleran el desgaste y terminan afectando el ajuste.
El segundo punto es revisar piezas de desgaste típico. Carrilleras y acolchados se aplastan con el tiempo. Ventilaciones se rompen o se pierden. Pantallas se rayan. Tornillos y anclajes se aflojan. Cambiar estas piezas a tiempo devuelve rendimiento original y evita que el casco se convierta en una molestia. En cascos de uso intensivo, este mantenimiento es lo que separa un casco “viejo” de un casco que sigue funcionando como debe.
El tercer punto es proteger el casco fuera de la moto. Guardarlo en funda, evitar dejarlo al sol directo dentro del coche, no apoyarlo sobre la pantalla y transportarlo con bolsa portacascos reduce daños que luego obligan a gastar más. Este hábito es simple y evita muchos problemas típicos en el día a día.
Si necesitas empezar por lo esencial, revisa primero pantallas para casco y carrilleras. Suelen ser los cambios que más transforman comodidad, visibilidad y sensación de casco nuevo.